jueves, 15 de diciembre de 2011

Control de plagas

Uno de los inconvenientes de cuidar un huerto si no estamos habituados es saber como enfrentarnos a las plagas que -sobre todo en verano- acechan a las plantas. La verdad es que los huertos urbanos suelen tener muchas menos plagas que los tradicionales, ya que están en ambientes aislados y la presencia de fauna perjudicial es mucho menor que en zonas rurales. Aún así, os ofrecemos algunos consejos.
La diversidad de cultivos y la pequeña dimensión de nuestro huerto nos ayudará a que haya pocos problemas de plagas y enfermedades. Aunque se tendrá que observar el huerto para detectar las posibles plagas lo antes posible.

Cuando una plaga o enfermedad es importante puede ser útil aplicar un tratamiento para disminuirla. No es recomendable utilizar tratamientos químicos en nuestro huerto ya que generalmente son tóxicos, y no respetan los enemigos naturales de las plagas. Hace falta buscar soluciones menos agresivas y más ecológicas.

Algunas de las plagas más habituales son
Los pulgones: son unos insectos muy pequeños que se reproducen muy rápidamente. Absorben la savia de las plantas, especialmente de las hojas más jóvenes, y provocan el encorvamiento de la hoja. Hay muchos tipos de pulgones, de diferentes colores (negros, verdes, grises,….). Vigilaremos la presencia de hormigas y hormigueros. Estas incansables trabajadoras acostumbran a mantener colonias de pulgones en sus hormigueros durante el invierno para llevarlos a pastar a los brotes más tiernos de hortalizas a partir del buen
tiempo primaveral.

Casi todas las plantas de nuestro huerto son sensibles a tener pulgones. La primera manera de combatirlos es cepillando las hojas. Si hay muchos puede ser útil hacer un tratamiento con agua y jabón. Para casos extremos existen en el mercado insecticidas naturales a base de Rotenona o Piretrina.

Larvas defoliadoras que se alimentan de las hojas de algunas hortalizas como la col son un problema normalmente poco importante. Se observan agujeros  en las hojas y los excrementos de la larva al lado. Se pueden eliminar manualmente.

El oidio es un hongo que tiene aspecto de ceniza blanca o grisácea que ataca especialmente las hojas del pepino, la calabaza o el melón. Primero se deben eliminar las hojas enfermas lo antes posibles y, en los casos graves, se puede aplicar azufre.


Pudriciones del cuello pueden afectar algunas verduras y suelen ser debidas a un exceso de humedad que favorezca la infección de hongos que viven en el sustrato. Se debe regar menos y eliminar las plantas afectadas.

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