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martes, 3 de abril de 2012

Huerto en una cubierta en Chicago

La cubierta vegetal del The Gary Comer (un centro para jóvenes) es un espacio utilizado como escuela para actividades suplementarias tanto para personas mayores como para jóvenes. 

Situado en un barrio con pocas zonas verdes se instaló una cubierta vegetal para mejorar esta deficiencia.

Sólo el año pasado se produjeron más de 1.000 kilos de alimentos en producción ecológica, que fueron consumidos por los estudiantes del centro, los restaurantes locales y la cafetería.
Con un diseño elegante se consigue que este huerto no sólo sirva para producir alimentos si no también como un lugar de contemplación y descanso.










FOTOS Y TEXTO: creaciones-verdes.com

miércoles, 25 de enero de 2012

Huertos hidropónicos en un restaurante de Japón

Hemos encontrado este interesante artículo en el blog huertodeortega.

Debido a la escasez de espacio para cultivar, el concepto de “huerto urbano” es una verdadera utopía en el país nipón. Por eso han tenido que idear otra versión más adaptada a su natural querencia por los espacios pequeños y comprimidos: los huertos hidropónicos dentro de edificios. Y es que la última moda en Japón es contratar los derechos de uso de una de estas pequeñas huertas hidropónicas en pleno centro de la ciudad, como terapia anti estrés con sentimiento ecofriendly.

Un cultivo hidropónico no necesita terreno para realizarse, pues las raíces de las plantas reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua, con todos los elementos esenciales para su desarrollo en un medio inerte como la grava o la perlita. La luz se proporciona mediante lámparas.

Pero más allá del negocio de los huertos de alquiler, las empresas también se han lanzado a cultivar sus propias hortalizas…en las tiendas. Uno de los primeros es un pequeño local de la sandwichería Subway en el metro de Japón, en los bajos de el Edificio Marunouchi. Este Subway cuenta con una vitrificada “fábrica de hortalizas” en el centro de la tienda, que nutre de frescor las ensaladas de los ejecutivos.
Dentro de la vitrina, las plantas de lechuga viven en distintas etapas de desarrollo, cultivándose con hidroponia y sin la ayuda de productos agroquímicos. Cuando un cliente pide una ensalada, la asalariada del gorro abre la puerta, corta la lechuga fresquísima y se la pone (lavada, of course) en su ensalada de pollo o dentro del wrap a su elección.

También existen asientos dispuestos alrededor de la fábrica de hortalizas, donde los clientes pueden disfrutar de su comida mientras miran las lechugas crecer con brío, sin duda un buen entretenimiento para los 20 minutos que tienen para el almuerzo.

Sin embargo, no es todo verde lo que reluce. O para Subway sí: la “lechuga orgánica de tienda” tiene un suplemento (vamos, que cuesta el doble que la lechuga habitual) y sólo puede abastecer el 5% de los requerimientos de ensaladas del local.

Así que más que un “centro de crecimiento y recolección de lechugas ecológicas”, el expositor es un guiño de cara a la galería, para que el público pueda sentir que los vegetales que se come a mitad de precio son igual de orgánicos que los que lucen lustrosos detrás de un cristal y debajo de un foco.
Probabilidades que los Subways españoles lo importen: 0%, aquí nos sobra el terreno para hacer huertos; igual si pusieran una pecera para observar crecer el sushi podría funcionar…

lunes, 16 de enero de 2012

La fiebre del huerto urbano

El anillo verde de Vitoria se inunda de cultivos agrícolas
Las zonas verdes no tienen por qué ser sólo ornamentales, también pueden crearse áreas en las que se cultiven frutas y verduras, como está sucediendo en Vitoria. Tras los huertos del Anillo Verde, están ultimando la creación de nuevas parcelas agrícolas en el Anillo Verde Interior. Además, ancianos, niños, enfermos y el público en general disfrutan de los huertos ubicados en la urbe, incluso en pleno centro

Disfrutar de una ensalada recién hecha, añadiendo cada uno de los «ingredientes» cultivados por uno mismo y sabiendo que está libre de sustancias químicas, es una opción que gana cada día más adeptos. De ahí que sean más los minihuertos presentes en balcones y terrazas. Ahora, le toca el turno a los jardines agrícolas. Una moda que ha invadido algunos barrios londinenses y berlineses, a la que se está sumando con fuerza Vitoria. En esta ciudad, donde se han duplicado las zonas verdes desde el año 1974, la agricultura está ganando terreno, pero, sobre todo, adeptos. Y es que, ¿por qué un jardín tiene que ser sólo ornamental? ¿No sería mejor cultivar fruta y verdura? 

En Vitoria, los dos primeros huertos arrancaron hace tiempo en el Anillo Verde, el pulmón verde que rodea la ciudad, creando así zonas agrícolas (o marrones en términos técnicos) en este enclave. Ubicadas al norte y al sur del Anillo, los ciudadanos aprenden a cultivar y cosechar productos ecológicos en las Huertas de Olarizu y Abetxuko. Allí, el empleo de sustancias químicas está prohibido. 

«Con el fin de eliminar los huertos ilegales surgió la idea de hacer estas parcelas a finales de los años 90», explica Iñaki Febrero, técnico del Centro de Estudios Ambientales de la ciudad. La iniciativa fue un éxito. Cada vez son más las solicitudes que se presentan cuando anualmente se sacan a concurso público unas plazas. A los que lo consigan, tras dar un curso, se les entrega una pequeña parcela (hay 375) para cultivar productos ecológicos de la que podrán disfrutar durante cinco años con el fin de dar cabida a las nuevas solicitudes. 

«En una ocasión –recuerda Febrero–, me dio la sensación de que un señor añadía productos químicos. Venía con su nieto, así que le dije, menos mal que no pones veneno porque mira que se lo comería tu nieto. Puso tal cara que creo que logré que no volviera a hacerlo». 

Tal es el reclamo por parte de la ciudadanía, que el Ayuntamiento está cerrando los últimos flecos de un Anillo Verde Interior que, además de dibujar nuevas zonas verdes en la ciudad, conllevará la creación de huertos puramente urbanos.

Futuras parcelas
«Hay una iniciativa para crear huertos en parcelas de equipamiento para que no sean solares vacíos. Estimamos que para el año 2012 podría estar, pero no lo puedo asegurar, ya que todavía estamos en fase de estimación», explica Mónica Ibarrondo, coordinadora de programas Green Capital del Ayuntamiento de Vitoria, tras una visita organizada por la quinta edición local del Congreso Nacional de Medio Ambiente (Conama), que dio el pistoletazo de salida a Vitoria como Capital Verde europea. 

En la capital alavesa, además, hay otros huertos urbanos como los que promueve la Fundación Zadorra en colegios, centros cívicos y residencias, gracias a diversos convenios con agricultores vascos y el Centro de Estudios Ambientales. También los hay en el propio casco urbano, convirtiendo así los jardines verdes puramente ornamentales en jardines agrícolas en los que los ciudadanos aprenden diferentes técnicas para cultivar la tierra, algo que desgraciadamente ha quedado en el olvido para muchos, sobre todo en las ciudades.

El último, el del Restaurante Órdago, que acaba de abrir sus puertas hace tan sólo unos meses, en septiembre. Para llegar hasta él, sólo hay que adentrarse en el casco viejo de Vitoria y subir hasta el Palacio (el cansancio o la edad no es excusa si visita Vitoria, ya que se puede atajar por la escalera mecánica).

De la tierra a la cocina
En este restaurante, los dueños explican que se trata de un minihuerto ecológico participativo abierto a todo el mundo, ya que se levanta sobre un terreno de titularidad municipal. De él, sacan plantas aromáticas y plantas condimentarias que utilizan en su cocina, todo un lujo. Como también lo es el sistema de riego por sudación diseñado por Gaspar Caballero de Segovia, que incluye un plástico que ponen debajo para que no crezca la hierba. 

Otros de los huertos ubicados en el casco viejo son el Huerto Escolar Ramón Bajo y el que hay en el Centro Cívico El Campillo. «Hasta ahora, el del centro cívido era para niños jóvenes con riesgo de exclusión social. Pero en adelante va a ser de uso general», explica Uxue Arbe, coordinadora de la Fundación Zadorra. 

Fuera del centro histórico, han instalado también cinco huertos en colegios. Además, han llevado esta iniciativa al Centro de Día para Personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA). «Este proyecto les ha permitido aprender y a algunos de ellos les ha servido como experiencia prelaboral, ya que han hecho después el huerto de uno de los colegios», explica Arbe. En esta línea, han puesto uno en el Hogar Alavés para personas con enfermedades psiquiátricas (aunque es en mesas), y otro en una residencia de ancianos en Armentia. En definitiva, lo verde vende, lo marrón (es decir, lo agrícola), ahora también.

FUENTE: Diario La Razón, Belén Tobalina

viernes, 13 de enero de 2012

Huertos urbanos verticales

Ayer publicamos en Facebook una imagen de un proyecto de Granja Vertical que dio mucho de que hablar. La idea de los alimentos se pueden cultivar incluso en cualquier ciudad, por poblada que sea, como Nueva York, no es nueva. No hay nada mejor para favorecer el consumo local que esto. 
La revista New York Magazine pidió a cuatro arquitectos propuestas la construcción de un edificio-huerto (o granja vertical como ellos lo llaman) para Canal Street. 

"Estamos interesados ​​en la agricultura urbana y la idea de tratar de hacer nuestras ciudades más sostenibles mediante la reducción de los kilómetros que tiene que recorrer la comida".

Debajo se encuentra lo que parece ser un mercado de agricultores, la venta de lo que crece por encima. 


Aquí tenéis otros proyectos.


FUENTE: New York Magazine

A continuación os adjuntamos otro artículo sobre otro proyecto de granja vertical, en este caso en Londres.

Ubicada en la orilla sur del río Támesis, La Torre-Granja de Brandon Martella permite el cultivo de 1.5 millones de libras de productos frescos por año. Este innovador concepto sustentable ofrece una manera de combatir la urbanización y la disminución de las tierras agrícolas. 
Este rascacielos funciona muy parecido a un árbol – en función de la energía solar y el agua de la lluvia – y cuenta con espacios para la agricultura en vertical. Fue diseñado para satisfacer las necesidades energéticas y los alimentos desde el interior del mismo edificio.
Los productos frescos pueden ser cultivados sin tomar en cuenta los cambios estacionales o los desastres naturales (como la sequía) y las emisiones de CO2 son reducidas al evitar el uso de tractores y otros vehículos para su transporte.
Además, la torre “cosecha” el viento a través de turbinas dispuestas en el perímetro del edificio, lo que contribuye a la ventilación natural de toda la estructura. Sus pisos hidropónicos permiten reciclar el aire húmedo generado a través del efecto invernadero mediante la recolección de agua condensada en el interior de almohadas ETFE (plástico de gran resistencia al calor, a la corrosión y a los rayos UV); la gravedad traslada el agua a través de bastidores.
La torre aprovecha la luz ultravioleta para producir el crecimiento eficiente de los productos y tiene una capacidad de producción agrícola de 28.000 metros cúbicos, esto se traduce en el 20% de la demanda de alimentos de Londres. 
A pesar de esto, el edificio destina 100.000 m2 a espacio residencial; la idea es que los residentes reciban beneficios sociales como la educación y empleo, además de servicios como cafeterías y mercados. Esta propuesta fue concebida para el concurso AWR LOFT 2011.
Vía Paisajismo online.

martes, 3 de enero de 2012

La horticultura urbana, "todo un Boom"

Algunos de los participantes en el huerto Pienc, trabajando Foto: MS
Barcelona es escenario de numerosos proyectos de cultivo, fruto tanto de iniciativas públicas como privadas. La crisis hace paralizar la construcción de nuevos equipamientos, lo que facilita encontrar espacios vacíos.


A finales de los setenta, John Seymour publicó El horticultor autosuficiente, uno de los manuales que se ha convertido referencia en esta materia. Aparecía pocos años después de otra crisis, la del petróleo, y en la introducción Seymour apuntaba a "un renacimiento del huerto como fuente de autoabastecimiento". Tres décadas después, el renovado interés por saber de dónde vienen los alimentos y para aprender a cultivarlos se hace evidente también en la ciudad. "Es todo un boom", en palabras del responsable de la red de huertos urbanos del Ayuntamiento de Barcelona, ​​Josep Ordóñez.

La capital catalana es escenario de numerosos huertos urbanos. Aparte de la opción de hacer el balcón o la azotea de su casa, hay quien prefiere cultivar directamente la tierra, en un solar donde no se ha construido. De hecho, la crisis inmobiliaria ha tenido efectos positivos para los huertos urbanos. Ordóñez hace alusión a la conocida frase que dice que "no hay mal que por bien no venga", y recuerda que la crisis ayuda a encontrar espacios disponibles, "al menos provisionalmente".

Los huertos urbanos que existen en Barcelona son muy diversos. Uno de los ejemplos más conocidos es el proyecto que impulsa desde finales de los noventa el Ayuntamiento de Barcelona, ​​destinado a personas mayores de 65 años. Ahora, el consistorio cuenta con un total de 13 instalaciones-de las cuales dos disponen de granja-y 350 parcelas, que se distribuyen por sorteo por un período máximo de cinco años. Según Ordóñez, la horticultura es muy beneficiosa para la gente mayor, porque además de darles un empleo, les hace hacer ejercicio físico y les permite consumir productos que han hecho crecer ellos mismos y que son muy sanos, ya que se obliga a utilizar técnicas de agricultura ecológica. Además de los usuarios de la tercera edad, unas pocas parcelas son cultivadas por personas con discapacidades, en riesgo de exclusión social o en régimen abierto.

El Ayuntamiento de Barcelona asesora también, a través de la Agenda 21 Escolar, a los centros educativos que quieren poner en marcha un huerto.

El huerto, también para aprender inglés

El CEIP Antoni Brusi, situado en la Villa Olímpica, el proyecto del huerto comenzó con una idea de las maestras de inglés. Instalaron unas mesas de cultivo en la terraza de la escuela, plantaron varios vegetales y etiquetarlos en la lengua que enseñan. Un año después, desde la escuela se pidió a la Universidad Politécnica de Cataluña que le cediera unos terrenos que limitan con la escuela para hacer un huerto más grande, donde pudiera participar todo el alumnado. Según explica la directora del centro, Gloria Rodríguez, este es el octavo año del huerto.

Espacios de encuentro de vecinos de todas las edades

Otros huertos que se pueden encontrar en Barcelona son fruto de la iniciativa privada. El de Porta, que crece en el solar de una inmobiliaria que de momento no hay construido nada, es un. Hace algunos años, un vecino instaló en él la primera parcela, según explican Yolanda y Javi, vecinos de Nou Barris. Poco a poco, otras personas se han ido sumando, hasta superar la decena de parcelas. Sin embargo, todavía hay un área donde se puede cultivar que "promete", dicen riendo Yolanda y Javi. El huerto de Porta es, además, un espacio de relación entre el vecindario. David, de 14 años, participa desde hace tiempo y dice que lo hace gracias a la ayuda "de los compañeros del huerto".

También es resultado de la iniciativa vecinal del huerto Pienc, aunque en este caso se trata de un proyecto comunitario. El terreno no ha sido repartido entre los diferentes participantes, y las decisiones se toman de manera colectiva: el trabajo es compartida y los frutos también lo son. Está situado detrás de L'Espai Jove de l'Eixample, en un solar de propiedad municipal, y nació hace aproximadamente un año y medio, aunque con anterioridad el espacio ya había sido tierra de cultivo.

El huerto Pienc es un proyecto que tiene vocación de apertura al barrio, y es en este sentido que se han realizado varios talleres, sobre plantas medicinales o compostaje por ejemplo. Incluso, en marzo se celebró una calçotada popular. El cultivo es ecológico, y ahora el colectivo que trabaja está implementando un proyecto de recuperación y reestructuración del espacio que se basa en la permacultura. Sin embargo, Mercè Jara, una de las impulsoras de la propuesta, apunta: "Somos muchos, y también permitimos que cada uno pueda investigar la agricultura a su manera".

Stuart, una de las últimas personas en incorporarse al huerto Pienc, buscaba desde hacía meses un proyecto de agricultura ecológica-ámbito en el que trabajó durante ocho años-dentro de la ciudad. Ahora, el huerto le permite llevarse a casa "pequeños premios al final del día".

FUENTE: Artículo publicado en el punt avui, 31/12/11 12:39 - BARCELONA

autor: M. SERRANO

jueves, 29 de diciembre de 2011

Huertos Urbanos: la ciudad contemporánea como un híbrido entre lo natural y lo urbano

Queremos recomendaros este interesante artículo de José Pico en Redex.

Las ciudades están empezando a abandonar su condición de artificialidad, generándose nuevas alternativas en su desarrollo y uso.
Uno de los fenómenos más beneficiosos, en este camino, que están empezando a aparecer en ellas son los huertos urbanos. Cada vez más personas, ya sea a través de iniciativas individuales con pequeños huertos o iniciativas de colectivos que gestionan estos usos de modo inteligente, disfrutan de esta nueva perspectiva de ciudad.

La ciudad como territorio antropizado, ha tenido durante todo el S.XX un desarrollo ajeno a lo natural, apareciendo sólo jardines o parques como un resquicio de naturaleza, aunque domesticada. Pero la naturaleza está empezando a superar su carácter se espacio lúdico para abarcar otros usos y uno de ellos es el huerto urbano, que permite no sólo el beneficio para aquellas personas que lo trabajan o gestionan, de sus productos, sino también entender y valorar la importancia de la agricultura, educar y recuperar el valor de los productos obtenidos con lentitud, esfuerzo.

Cultivar, ver crecer y recoger se convierten para aquellos que han olvidado o no han vivido esa experiencia en una terapia enormemente beneficiosa. También son actiividades capaces de reforzar el tejido social de un barrio. Para otros colectivos, como aquellas personas que hoy habitan en nuestras ciudades y abandonaron sus pueblos de origen, los huertos permiten recuperar algo de ese modo de vida que perdieron. También una nueva ilusión para otros tras el cese de su vida laboral.

Un ejemplo de este último caso es el fenómeno que recoge el libro “la ciudad jubilada”, una serie de huertos auto-gestionados donde trabajan ciudadanos jubilados en el extrarradio de Barcelona.
Otros proyecto diferente es Prinzessinnengarten en la ciudad de Berlín, un huerto concebido en una antigua zona industrial no sólo como tal, sino como espacio generado para el intercambio de conocimientos y que puede ser “transportable” dentro de la ciudad. Una nueva forma de concebir el barrio. Una regeneración a partir de este uso.

Estos son sólo un par de ejemplos que muestran una realidad que cada vez será menos aislada. Sin duda la ciudad contemporánea, tendrá que ser un espacio diferente al que hoy vivimos, un híbrido entre lo artificial o urbano y la naturaleza aunque domesticada en otros formatos.

Huerto urbano Prinzessinnengarten

Huerto urbano, biblioteca, cafetería, tienda y algunas colmenas, así es Prinzessinnengarten. Incluso los más pequeños pueden disfrutar de una fantástica casa de juegos.
Hemos encontrado esta interesante información en Inhabitat.com. La escritora Ana Lisa Alperovich visitó Prinzessinnengarten y habló con Marco Clausen, quien junto a Robert Shaw creó el fantástico espacio de huerto urbano. Clausen contó cómo fueron inspirados por la filosofía cubana de 'Agricultura Urbana' de cultivar sus propios alimentos y conocer gente a su vez. 
El huerto urbano tiene 20.000 metros cuadrados. El cultivo de hortalizas se hace en bolsas de arroz, cajas de plástico y envases de leche. Se ha creado un sistema dinámico donde pueden trasladar las plantas, si se considera que necesitan un cambio de ubicación.
Prinzessinnengarten es una plataforma para la gente que quiere hacer algo, cualquier persona puede entrar y ayudar en el jardín urbano. De esta manera pueden conseguir la friolera de 50% de descuento en la cafetería! Además del enorme jardín lleno de verduras orgánicas, también hay una biblioteca de madera para los visitantes con un montón de libros de jardinería. 
El sitio también cuenta con un edificio temporal a partir de materiales reciclados localmente encontrado para trabajar al aire libre, que también podría ser desmontado y transportado en ningún momento.
El jardín también dispone de una tienda de hierbas y plantas vivas, un café-restaurante a partir de un contenedor de reciclado donde se vende comida fresca con productos del huerto. 
Prinzessinnengarten también está pensado para niños y cuenta con un teatro fantástico y una réplica construida por los niños de la torre de Berlín.
Prinzessinnengarten da la bienvenida y anima a la gente de todas partes del mundo para aportar nuevas ideas en el jardín. 
Clausen contó cómo se hizo una vez un huerto de verduras tipo jardín japonés por un cocinero japonés para un evento. Si pensáis visitar Berlín, no os perdáis este fantástico espacio verde. 
FUENTE: Inhabitat.com
FOTOS: © Ana Lisa Alperovich for Inhabitat

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El Huerto Urbano de Trina


TriNa apuesta por el "practicahuerting" con un huerto urbano que llevará la naturaleza al corazón de Madrid

Envasado sin conservantes, sin colorantes y sin aromas artificiales, TriNa inundará de naturaleza el centro de Madrid con la creación de un huerto urbano. La cita es del 16 al 19 de junio en plena Plaza de Callao, donde la marca de refrescos trasladará toda su naturalidad y frescura ofreciendo una alternativa de ocio apta para todos los públicos. Es el "practicahuerting" de TriNa.

El huerto urbano de Trina

El huerto de Trina -que ocupará una superficie total de 150 metros cuadrados- estará abierto al público todos los días en jornadas de puertas abiertas en horario de 11 de la mañana a 21 horas. Los ciudadanos podrán pasearse entre árboles frutales, plantas aromáticas y verduras, y aprenderlo todo sobre las plantas que pueden sembrar en sus casas. Además, los propios ciudadanos ayudarán a desmontar el huerto y podrán llevar la cosecha recolectada a sus casas.

Huerto urbano Sant Pau del Camp

BARCELONA: El pasado domingo 17 de julio, se llevó a cabo la campaña VEN LOS HUERTOS URBANOS de Sant Pau del Camp!
En el marco de la FIESTA MAYOR DEL BARRIO DEL RAVAL, podéis descubrir el Huerto urbano de San Pau del Camp y participar en un montón de actividades.
 
ESTE ES EL PROGRAMA PROGRAMA:
 
PARTICIPA EN EL CONCURSO DE COCINA "EL HUERTO EN EL PLATO"
Bases:
• Se puede presentar cualquier vecino o vecina no profesional del mundo de la restauración.
• Cada participante sólo podrá presentar un plato que tendrá como ingredientes principales productos vegetales frescos y de temporada.
Quedarán excluidos los platos que utilicen huevos, carne o pescado.
• El jurado estará formado por abuelos y abuelas de los huertos urbanos y por representantes de las entidades del barrio.
• Se entregará un primer premio que consistirá en una mesa de cultivo y un libro de iniciación al huerto urbano, un segundo y tercer premio que consistirán en un libro de iniciación al huerto urbano.
Más información: www.bcn.cat / medioambiente
 
12.30 a 12.50 h
• Recepción de platos del concurso de cocina de temporada.
13.00 h
• Entrega de premios del concurso
11 .00 a 13.30 h
• Exposición "La Red de huertos urbanos de Barcelona "y punto de información
• Taller infantil "Construimos un espantapájaros"